jueves, 16 de mayo de 2013
Los problemas afectivos en la pareja, entre padres e hijos son causas poderosas de tensión insidiosa que perjudican nuestra salud. Por ello es muy bueno poder tener una conversación sincera y abierta con sus seres queridos. Para ello es conveniente que cada uno prepare una lista de aquellas inquietudes que tiene, de las reglas que quiere cambiar, de las actitudes que quiere revisar con usted. Por su parte, arme su propia lista. Atención: no se trata de una lista de exigencias, ni de reproches, sino de temas que preocupan, encárela de esa forma. Si no arderá Troya sin necesidad. La consigna es ponerse de acuerdo, mejorar las relaciones de ahora en más y acercarse a los sentimientos de todos. El trajín cotidiano nos hace dar por sobreentendidas cosas que no siempre son correctas.
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